LA IGLESIA, EN EL PUNTO DE MIRA
La situación actual de la Iglesia es muy delicada. En los últimos meses han salido a la luz varios casos de abusos sexuales a menores y de prostitución que implican a varios de sus miembros. Estos delitos hacen que esta institución, ahora más que nunca, sea el blanco de numerosas críticas.
La situación actual de la Iglesia es muy delicada. En los últimos meses han salido a la luz varios casos de abusos sexuales a menores y de prostitución que implican a varios de sus miembros. Estos delitos hacen que esta institución, ahora más que nunca, sea el blanco de numerosas críticas.
En primer lugar, nos sorprendía hace dos meses el hecho de que un sacerdote, el párroco de Noez y Totanés (Toledo), se prostituía a través de Internet y llegó a robar 170000 euros a las hermandades de dichas poblaciones para financiar sus escarceos.
Pero por desgracia esto no solo sucede en España. En Múnich y Estados Unidos se han descubierto delitos de pedofilia cometidos por miembros del clero. El diario El País afirma que cuando Ratzinger era obispo de Múnich no denunció a la autoridad civil ni apartó del sacerdocio a un cura acusado de abusar de un menor. Así se lee en el siguiente titular:" La Iglesia amparó en Múnich a un pedófilo cuando el Papa era obispo". Tambíen aseguran que en Estados Unidos se ha producido un caso similar, en el que estarían implicados Benedicto XVI y el Secretario de Estado del Vaticano Tarcisio Bertone, que habrían intentado ocultar los abusos proferidos por un clérigo de Wisconsin a más de 200 niños sordos.
Sin embargo, no debemos dejarnos engañar por estos datos, que nos llevan a pensar que la Iglesia es un refugio de pedófilos y pecadores. Aunque es verdad que un delito de este tipo es aberrante y nos escandaliza, debemos fijarnos en los datos para tener una percepción correcta de la realidad. Según un informe reciente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el número de denuncias por delitos de pedofilia por parte del clero ha alcanzado su número más bajo desde el año 2004.
Además, los delitos que según El País han aparecido recientemente, son casos que ya han sido juzgados. La causa de Múnich salió a la luz en 1985 y fue juzgada por un tribunal alemán en el año 1986. Son, por tanto, casos olvidados que han visto la luz en un empeño por despretigiar al sacerdocio.
Benedicto XVI ha respondido a estos ataques a través de una carta a los católicos irlandeses, en la que condena estos actos deplorables e insta a los obispos de asumir sus actos, para que no vuelvean a suceder. También ha condenado los hechos en su viaje a Estados Unidos y a Australia.
Éste ha sido otro de los muchos ataques que la Iglesia ha recibido a lo largo de su existencia, y otra de las muchas ocasiones en las que ha tenido que pedir perdón por los actos realizados en su interior. Lo que debe hacer ahora es intentar que algo así no vuelva a suceder, y asegurarse de que quienes han cometido estos delitos de pedofilia paguen por lo que han hecho.

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